Hay que ser original a la hora de vender

Hay que ser original a la hora de vender.

Después de cinco años de carrera y casi un par de ellos trabajando, cada vez tengo más claro que a muchas empresas se les olvida “ser creativas” a la hora de vender sus productos. Y me refiero a las PYMES que casi como sentimiento de vergüenza, no se atreven a darle un toque diferente a la comunicación de sus productos.

Desmitificando un poco la profesión de los creativos en las agencias, los buenos – me refiero a los profesionales con los pies en la tierra – constantemente tienen que estar al día de nuevas tendencias sociales, culturales, mercantiles…además de adaptarse constantemente a los cambios que se van produciendo en el sector: comunicación de la competencia, gustos y modas del consumidor final, nuevos soportes y formatos publicitarios… ¿Alguien cree que eso es sencillo?

La evolución natural del proceso creativo. O una opción.
Una propuesta de modelo creativo.

El problema es que en muchas ocasiones no se vincula todo el esfuerzo que “hay detrás” de una buena campaña con la ejecución de la misma. Quiero decir, que si somos “Bienvenidos a la República Independiente de tu casa”, probablemente detrás ha habido un trabajo de investigación, inspiración (sí, la inspiración también hay que trabajarla) y conceptuación-desarrollo de la campaña. Y eso, sin contar los mandatorios ejecucionales (no sé por qué no se me olvidan estos dos “palabros” de 3º de carrera…), que complican aún más el desarrollo de la campaña, según el cliente se levante con el pie izquierdo o el derecho.

Como podéis ver, este post está más centrado en la parte de comunicación que, como empresa, no podemos olvidar nunca. Da igual que seamos una gran multinacional que la tienda de repuestos mecánicos de la esquina. Hay que saber qué vendemos y cómo podemos hacerlo de la mejor forma. Y eso, queramos o no, implica ser creativos.