MARKETING-10.COM - El email marketing es una táctica comercial aún con mucho futuro

Uno de los cambios más revolucionarios que supuso la llegada de Internet al gran público fue, sin lugar a dudas, la aparición del correo electrónico. Una nueva forma de comunicación, más rápida, más sencilla, más eficaz, que dio un vuelco a la forma de comunicarnos, tal y como la conocíamos, allá por principios de los años 90.

En el tema del marketing, el email supuso la “evolución electrónica” de la clásica carta publicitaria, convirtiéndose el email marketing en una disciplina del marketing por derecho propio. Una forma de hacer marketing que permitía, dadas las características del medio, de un mayor grado de personalización e inmediatez, llegando de manera más ¿eficaz? al destinatario de la campaña o promoción en cuestión.

Para las empresas, el email marketing es una estrategia de muy bajo coste que puede obtener excelentes resultados, en la que el mensaje es fácilmente controlable y cuyo ROI es muy sencillo de ser medido.

La llegada de la web 2.0, la web social, o como queramos llamarla, el email, pese a su importancia, se ha quedado un poco en segundo plano. Facebook, Twitter, Flickr, LinkedIn, Xing, MySpace… son nombres habituales de plataformas sociales que muchos utilizamos habitualmente. Digamos que ahora mismo, es donde “está el ajo” del mundo online. Es el “ágora virtual” donde todo el mundo habla, permitiendo mantener conversaciones en grupo, ser oídos y replicados.

En ese ambiente, el marketing social, la vertiente del marketing vinculada a las redes sociales, debe ser enfocado hacia el producto, pero no como vía de promoción o venta, sino como de creación de una comunidad específica en torno a ese producto, marca o servicio concreto.

MARKETING-10.COM - El marketing social es complementario al email marketing y viceversa

Es muy importante conocer los pros y los contras de estos medios. Qué pueden aportar y que pueden poner en peligro alrededor de nuestra empresa o producto.

Volviendo al email, en muchos casos una estrategia que combine email marketing y marketing social puede ser altamente efectiva. Pongamos, por ejemplo, que mandamos un email o newsletter a nuestros clientes para informarles sobre un nuevo servicio o  producto, o una modificación que puede afectarles en su relación con nuestra empresa. Gracias a las redes sociales, podremos medir su grado de respuesta, su aceptación, la opinión personal que tienen y calibrar así de una manera única si estamos haciendo lo correcto o no.

Lo mejor es detectar que es lo mejor de las dos estrategias (email vs. Redes sociales), combinarlas y ver la forma de obtener los mejores resultados. La tecnología nos permite integrar ambos sistemas, a través de botones o enlaces que aparezcan en los correos y que vayan directamente a nuestro perfil corporativo en Facebook o Twitter, por ejemplo.

Igualmente, podemos utilizar las redes sociales en sentido inverso, es decir, conseguir nuevos suscriptores a nuestro newsletter a través de un botón de registro en nuestra página de Twitter, Xing…