James Stewart en "El hombre que sabía demasiado" (1956)

Google, nuestro gran ¿amigo? trata de hacernos la vida tan fácil que en ocasiones nos la complica inútilmente. Es como resolver una duda informática. Entre bytes, ram, rom, gigas…te marean y no solucionan tu pregunta.

Y recordando a la película “El hombre que sabía demasiado”, de Hitchcock, os cuento: como sabéis, Google ofrece –como otros tantos buscadores- una serie de alternativas de búsqueda, relacionadas con lo que has escrito.

El buscador de Google es capaz de reconocer si dos palabras están semánticamente conectadas (como “imágenes” y “fotos”, por ejemplo). Su vasto código las reconoce e incluye búsquedas similares que marca en negrita en negrita en la pantalla, antes ni siquiera de presionar “enter”.

Sin embargo, Google archiva tantísima información que una misma palabra puede ofrecerte resultados completamente distintos:

Por lo tanto, de GM nos ha salido un fabricantes de coches, trigo genéticamente modificado, una película de ciencia ficción, el salario promedio de los managers de la liga de baloncesto profesional americana o una Universidad de Washington, en EEUU.

Hice la prueba con SA (sociedad anónima) y, entre otros, me encontré con “Sálvame”, el programa de Jorge Javier Vázquez.

¿Se os ocurren más ejemplos? ¿Nos los contáis?