La mala fama de los cafés de los restaurantes McDonalds hizo pensar a sus responsables  que ya era hora de invertir en los “fast breakfast” ofreciendo mayor calidad en sus desayunos, con una intensa actividad publicitaria para mostrar los nuevos productos de la famosa cadena de comida rápida.

Y si bien los cafés de McDonalds han mejorado (aunque aún me cuesta asociar las palabra café, bueno y McDonalds en la misma frase), su publicidad sigue como siempre, es decir, genial, siempre acercándose a un público joven con campañas multimedios y a escala trasnacional.



El ejemplo que os mostramos se preparo en una marquesina de autobús en la ciudad canadiense de Vancouver, con el objeto de promocionar las virtudes del café McDonalds recién hecho. Una forma muy divertida de llamar la atención y publicitar el producto. ¿Qué os parece?